Make your own free website on Tripod.com
LA FRIGIDEZ DE FREUD

            Con el permiso de sus adoradores...

 Freud, te has equivocado.
¿Acaso no has escuchado los cánticos de la naturaleza?
¡Toda mujer está completa!
¿Acaso no has analizado su antojadizo caracol descremar perlas escogidas?
¡Toda mujer es vigorosa!
¿Acaso existe un sólo hombre capaz de parir  una ínfima hebra de sangre?
¡Qué lastima!
Sucumbiste sin haber comprendido                          que el poder de las magnolias no reposa en el satírico arco de tus piernas.

Raquel Virginia Cabrera