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TALLERES Y TERTULIAS



TALLERES Y TERTULIAS EN LA POESÍA JOVEN DE WASHINGTON HEIGHTS*

Ponencia del Simposio Sobre Politica Cultural en Nueva York
Organizado por la Fundación Culturarte
Septiembre 2004, Nueva York

Desde que empecé a acercarme a los espacios culturales dominicanos de nuestro Washington Heights, me he enfrentado a algunos fenómenos interesantes que pretendo discutir desde el punto de vista de la poesía joven. El termino poesía joven puede ser interpretado de cuatro maneras: 1-Poesía realizada por jóvenes. 2- Poesía realizada en la etapa inicial del poeta. 3- Recientes producciones poéticas y/o publicaciones que se gestan en una determinada época. 4- Poesía novedosa con propuestas vanguardistas. El enfoque de poesía joven que plantearé, se refiere a la etapa inicial del poeta y la incidencia que las tertulias y talleres literarios de nuestra comunidad están teniendo para el desarrollo del poeta y el alcance de su madurez en la creación literaria.

En “Arte y Comunicación”, René Berger señala: “La antropología ha establecido que la lengua es uno de los medios privilegiados para `entrar' en una cultura, a condición de considerarla no como un catálogo o una nomenclatura, sino como una actividad”. De esta misma manera indica que: “cada comunidad cultural posee una visión del universo cuyo rasgo propio consiste en distinguirse de las demás a partir del sistema lingüístico que es el suyo.” (Berger, 1976). En otras palabras, si dependemos de nuestra lengua como uno de los medios para expresar nuestra identidad cultural, entonces necesitamos reflexionar, si estamos invirtiendo lo necesario como comunidad para fortalecer nuestro sistema lingüístico. En otro orden, la poeta y novelista norteamericana, Daisy Aldan explica: “Las personas envueltas en el oficio de escribir poesía se convierten en mejores lectores, mejores escritores y mejores pensadores. Sobre todo, ellos se convierten en seres humanos completos.” Y afirma finalmente que “entre más y más personas aprenden a expresar experiencias imaginativamente a través
de la poesía, el mundo se va transformando así mismo”. (Aldan, 1981).

Si hoy estamos reunidos aquí con el propósito de discutir sobre política cultural para esta comunidad, es imperiosamente necesario que hagamos una parada y reflexionemos si existen en verdad políticas dirigidas hacia desarrollar una plataforma sólida para que nuestro lenguaje se mantenga renovado a través de la creación literaria.

Mi primer hallazgo en la comunidad cultural dominicana de Washington Heights, alrededor de un año y medio, ha sido encontrar tertulias culturales minadas de artistas y escritores que participan de manera muy entusiasta con el objetivo de promover nuestra cultura. En aquel entonces, mis deseos eran encontrar un grupo de estudio que pudiese contribuir en mi etapa inicial como poeta, que me ayudara a crear las bases necesarias para comenzar a desarrollarme como escritora, especialmente en el género de la poesía. Lamentablemente, al pasar el tiempo pude constatar que nuestra comunidad cultural ha carecido de espacios permanentes de estudio, en donde la nueva generación de escritores pueda desarrollarse y formarse.

Federico García Lorca dijo: “el poeta debe llevar un plano de los sitios que va a recorrer y debe estar seguro frente a las mil bellezas y las mil fealdades disfrazadas de belleza que han de pasar delante de sus ojos”. Esto significa, que todo proceso de creación poética consciente, necesita estar respaldado por un método de estudio que permita al poeta en su etapa inicial, conocer las técnicas de la tradición y el manejo de los recursos literarios necesarios para alcanzar la maestría en el lenguaje. Por lo tanto, el poeta necesita más que tertulias, sin desestimar el valioso aporte que las mismas desarrollan a la promoción de la literatura. En la actualidad contamos con las siguientes tertulias y grupos que ofrecen espacios para la expresión literaria como son:

1-Tertulia de la Librería Caliope: espacio semanal muy concurrido y de gran importancia para la difusión y presentación de nuevas publicaciones a cargo de Genoveva González y Cesar González.

2- Los Miércoles Culturales de Tamboril: "Un Espacio de Reflexión, Arte, Cultura y Ciencia", en el que la Asociación de Egresados de la UASD, Fundación Identidad Cultural y el Centro Comunal Tamboril dedican para el debate de temas de nuestra comunidad dirigido por el escritor Domingo de la Cruz.

3- El grupo Cine, Teatro y Música (CTM): organizado por las nuevas escritoras Lina Beltré, Mireya Palmansa y Anibel López realizado los segundos domingos de cada mes en Arca Lounge.

4- El Poema Bar: espacio en Arca Lounge realizado los últimos viernes de cada mes para la música, teatro y poesía, dirigido por las escritoras Karina Rieke, Jacqueline Güilamo y Rosa Saldaña donde se hace entrega del Premio “Prestigio al Arte de Culturarte”.

5- El grupo Trazarte: cuenta con una fuerte capacidad convocatoria para sus actividades mensuales mayormente literarias y donde se trabaja alternamente en actividades culturales para niños, integrado por los poetas Félix García, Francis Mateo, Osiris Núñez y el cuentista, Gustavo Peña.

En adicción, quiero hacer referencia de dos grupos con características de taller como son: El Taller de Escritoras Camila Henríquez Ureña, dirigido por la poeta Karina Rieke, que empezó con mucha fuerza integrando alrededor de unas 25 mujeres; 15 de ellas dominicanas, unas aspirantes a escritoras y otras escritoras. Entre las cuales se encuentran Dinorah Coronado, Carmen Mata, Lina Beltré, Rosa Saldaña y Osiris Núñez. Este taller a pesar de los esfuerzos realizados, todavía no está lo suficientemente fortalecido en la regularidad de sus reuniones y presenta grandes necesidades en su método de estudio y en la publicación de sus producciones. A parte de Dinorah Coronado, sólo dos de las anteriores se han atrevido a publicar sus libros individualmente como son los casos de Karina Rieke y Rosa Saldaña. El segundo es el recientemente desaparecido grupo Palabra Expresión Cultural (PEC), que ha sido una de las combinaciones taller-tertulia que, en su momento, aportó al desarrollo de escritores como Dió-genes Abreu, Ivelisse Fanith, Marisol Espaillat, Dagoberto López, José Segura, René Guerrero, Peña Maria, Mayobanex Pérez (Mayito) Juan Matos y Wanda Peguero, los cuales oportunamente se esforzaron para recopilar sus trabajos poéticos durante ese periodo en la antología “ La Palabra Como Cuerpo Del Delito”, Ediciones Biblioteca Nacional (2001). Además, funcionaron en la pasada administración de la Casa de la Cultura los grupos: Nosotros Contamos dirigido por José López Campusano y Poeticlub dirigido en diferentes etapas por Jorge Piña y Héctor Miolan. En adición, se realizaron talleres literarios temporales y actividades de promoción literaria dirigidas por el poeta Miguel Aníbal Perdomo, encargado del área de literatura de la Casa del La Cultura.

Cabe mencionar que la comunidad cultural de Nueva York cuenta con poetas cuyas obras poseen una calidad notable. Estos escritores, en su mayoría, cuentan con gran experiencia de talleres en la Republica Dominicana y/o formación literaria de carácter académico. Entre ellos están: Claribel Díaz, Eloy Alberto Tejera, José Acosta, Frank Martínez, Miguel Aníbal Perdomo, Alfieris Bonilla, Leandro Morales, Tomas Modesto Galán, Evan Lewis, Irene Santos, Miriam Ventura entre otros. Además, en otras ciudades dentro de los Estados Unidos se destacan los poetas: José Alejandro Peña, Marianela Medrano, Cesar Sánchez Beras, Medar Serrata, René Rodriguez Soriano y Rei Berroa. En buen lenguaje popular diríamos que “para muestra sólo basta un botón” para señalar la inmensidad de recursos humanos con los cuales contamos.

He descubierto que existe una tendencia hacia el aislamiento por la mayoría de poetas de larga trayectoria, quienes han decidido apartarse del trabajo literario en grupo debido a que han asumido que en su etapa actual los grupos no aportan nada significativo a su desarrollo como escritores. Sin embargo, se debe de tomar en cuenta que si no hay grupos o talleres en donde estos consideren que se está desarrollando buena literatura tiene que ver precisamente a que las nuevas generaciones están trabajando por sí solas sin ningún tipo de guía ni de apoyo.

Es una lastima que no exista una Unión de Escritores Dominicanos en Nueva York que se solidarice con las nuevas generaciones de escritores y que asuma su responsabilidad social y cultural como escritores dominicanos en esta comunidad. Así como deben de asumir su responsabilidad el nuevo Comisionado Dominicano de Cultura en Estados Unidos y todas las instituciones comunitarias y culturales en desarrollar un programa efectivo que incentive a las nuevas generaciones a envolverse en el quehacer literario. Es una verdadera negligencia por parte de nuestra comunidad cultural el haber permitido que se haya desvanecido el “Circulo Literario” del Distrito Escolar 6 y de no haberlo usado para promoción de nuestra literatura a los estudiantes dominicanos que son el 80% de la población estudiantil de este distrito.

El segundo hallazgo fue observar una comunidad en la cual se promueve mucho la cultura pero en donde escritores e intelectuales no son respetados por su trabajo. Este irrespeto es manifestado cuando organizaciones de nuestra comunidad pretenden vendernos la imagen de que se preocupan por la cultura y el desarrollo de nuestros escritores e intelectuales, pero no les otorgan el apoyo y el valor que merecen. Por ejemplo, si las universidades acostumbran a otorgar incentivos económicos a escritores, cuando les invitan a leer sus trabajos, por qué entonces estos mismos incentivos jamás han sido considerados dentro del presupuesto de nuestras organizaciones culturales y comunitarias para beneficiar a los escritores.

Debemos puntualizar que muchas de estas organizaciones manejan fondos provenientes tanto del estado dominicano, como de fondos públicos y privados locales con la aparente intención de promover la cultura. No obstante, éstas se abstienen de incentivar a escritores e intelectuales cuando les solicitan de sus servicios para hacer disertaciones, leer sus cuentos, ensayos o poemas. Por supuesto, no me refiero a que nuestros escritores e intelectuales se prostituyan, sino de se adquiera la conciencia colectiva de mejorar la imagen que se tiene de los mismos y que se empiece a verlos como protagonistas de la maquinaria cultural, dándole respeto a su trabajo y a su tiempo. Es importante que no se utilice al intelectual dominicano en Nueva York como carnada para hacer currículum y obtener fondos en nombre de la cultura si finalmente estos no serán destinados a estimular el trabajo de los responsables del quehacer cultural de nuestra comunidad.

Otra forma de irrespeto a escritores e intelectuales, que debe ser eliminada, la constituyen los maratones artísticos en las cuales son mezclados diversas manifestaciones del arte sin hacer distinción de categoría o género. Sin ánimos de discriminar cualquier forma de expresión del arte, necesitamos evitar la improvisación y tener en cuenta que al desarrollar eventos cada expresión cultural y artística tiene su lugar, su tiempo y por supuesto su público. Si tomamos esto en cuenta evitamos dejarle un sabor amargo tanto al escritor como al público.

En otro orden de ideas, es imperioso ofrecer los recursos necesarios para que los nuevos escritores y poetas puedan publicar sus producciones literarias. Es increíble la cantidad de recursos que se invierten en eventos como festivales y paradas que no se invierten en nuestra literatura. ¿De qué le sirve a un escritor producir buena literatura si sus creaciones quedan engavetadas por falta de recursos para poder costear la publicación de su propia obra? Nuestra comunidad no puede enriquecer su acervo cultural con las mismas debido a esta limitación. Es necesario que el nuevo Comisionado Dominicano de Cultura en los Estados Unidos y el Departamento de Cultura del Consulado Dominicano en Nueva York cumplan con su obligación como organismos del estado dominicano y que junto a los organismos culturales locales se unifiquen para trabajar en una agenda cultural que llene las necesidades de la generación nueva de escritores y así lograr la creación de un canal efectivo para difundir la literatura dominicana.

Presento las siguientes propuestas para contribuir con el despertar de nuestra comunidad literaria y cultural, ya que vivimos en la ciudad más estratégica para que la literatura de los dominicanos deje de ser desapercibida en la historia de la literatura universal:

1- Que se forme la Unión de Escritores Dominicanos en Nueva York integrada por todos los sectores de escritores dominicanos incluyendo los que están situados en lugares estratégicos en instituciones escolares, universitarias y organizaciones comunitarias con acceso a diferentes tipos de recursos, pero también a los miembros de los grupos literarios y escritores independientes.

2- Fomentación de talleres permanentes, grupos de estudios y cursos literarios.

3- Programa para auspiciar la publicación de libros de escritores dominicanos en Nueva York y la distribución de los mismos en las librerías grandes de los Estados Unidos.

4- Difusión de la literatura en nuestra comunidad local y en la internacional usando los recursos de nuestras embajadas en los diferentes países en los cuales estamos representados.

5- Utilización del Internet, construyendo páginas Web en donde se puedan bajar libros de autores dominicanos gratis y en donde se puedan escuchar las voces de nuestros poetas dominicanos.

6- Realizar La Feria del Libro Dominicano en Nueva York anualmente, la cual se promueva en escuelas, universidades y en los medios de comunicación hispanos convirtiéndose en un evento de participación masiva.

7- Utilizar los medios de comunicación para promover la literatura integrando programas culturales con calidad en la televisión por cable en el ámbito local y programas culturales de mayor alcance como lo está haciendo el programa dominicano, Santo Domingo Invita. Además, crear programas culturales en la radio y espacios literarios en periódicos y revistas hispanas.

8- Realizar concursos estudiantiles para promover la literatura en los diferentes géneros trabajando en conjunto con el Distrito Escolar 6 y con las universidades que tienen programas en español que están localizadas en los estados próximos a Nueva York.

9- Que se usen los recursos de las instituciones dominicanas y latinas establecidas en los Estados Unidos para promover nuestra literatura como son el Instituto de Estudios Dominicanos, The Dominican-American Round Table y Latino Artists Round Table (LART).

BIBLIOGRAFÍA:

Aldan, Daisy. The Art & Craft Of Poetry. North River Press (1981). New York.

Berger, Rene. Arte y Comunicación. Editorial Gustavo Gili. (1976). Barcelona.

De la Cruz, Domingo. “Situación Actual Del Trabajo Cultural En La Comunidad Dominicana”. Foro De Literatura y Cultura Dominicana en Nueva York. Editorial Sitel (2003). New York.

Dió-genes Abreu y Dagoberto López “ La Palabra Como Cuerpo Del Delito”. Ediciones Biblioteca Nacional (2001). Santo Domingo.

OTRAS FUENTES:

Entrevistas realizadas para este trabajo a : Héctor Miolan, Dió-genes Abreu, Domingo de la Cruz, Osiris Núñez, Jorge Piña, Karina Rieke, Mireya Palmansa, Miguel Anibal Perdomo, Claribel Diaz y José Alejandro Peña.


Copyright © 2005 Raquel Virginia Cabrera